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La trabajadora, que había sido miembro del comité de empresa,  prestó servicios para la empresa hasta su despido por causas objetivas | La trabajadora plantea demanda de despido, que declarado improcedente, se establece en suplicación que la opción entre readmisión e indemnización le corresponde a la empresa y no a la trabajadora. Consideró el TSJ que aunque el cese se produjo dentro del año inmediatamente siguiente a la expiración de su mandato, y le alcanzan las garantías reconocidas a los representantes de los trabajadores, la extinción se produjo por causas ajenas a su condición de representante de los trabajadores; y considera que esta garantía no alcanza a los supuestos de extinción del contrato por causas objetivas. Contra esta sentencia interpone la trabajadora recurso de casación para la unificación de doctrina.

La cuestión planteada consiste en determinar a quién corresponde la opción indemnización-readmisión en un supuesto de despido objetivo cuando la trabajadora ​ha sido representante de los trabajadores, habiendo cesado en dicho cargo, habiendo transcurrido un plazo inferior a un año entre el cese en el cargo y el despido.

El TS resuelve aplicando su doctrina según la cual la opción por la readmisión o por la rescisión indemnizada del contrato corresponde al trabajador que es objeto de un despido improcedente, cuando ha sido representante de los trabajadores y el despido se produce dentro del año siguiente a su cese en esa representación, cualquiera que haya sido la causa del despido.

Considera que la protección frente al despido del trabajador que ha sido representante de los trabajadores quedaría vacía de contenido si, al día siguiente de su cese en funciones representativas, pudiera la empresa, unilateralmente, extinguir su contrato alegando un motivo fútil, por cuánto, aunque el despido se declarara improcedente y se le obligara a abonar una indemnización, quedaría burlado el fin perseguido: garantizar, al menos durante su mandato y un año después, que el empresario no tome represalias directas o indirectas contra quien tiene o ha tenido la representación de sus compañeros de trabajo.

Por todo ello, se estima el recurso de casación para la unificación de doctrina y declarada la improcedencia del despido se  declara el derecho de la trabajadora a optar entre la readmisión en su puesto de trabajo o por la rescisión indemnizada de su contrato.