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La relación laboral especial que une al alto directivo con su empresa puede extinguirse por causas ajenas a la voluntad de aquel. En tal caso, el empleado tiene derecho, en principio, a la correspondiente indemnización, en defecto de pacto, y de conformidad con lo previsto en la normativa específica de esta relación laboral.

  1. Desistimiento del empresario. Si la relación laboral se extingue por voluntad del empresario, procede la indemnización pactada o, a falta de pacto, una indemnización de 7 días por año de servicio, con un máximo de 6 mensualidades.
  2. Extinción por voluntad del alto directivo. Corresponde la misma indemnización señalada en el apartado anterior cuando la extinción del contrato se produce por voluntad del ato directivo, fundada en la modificación sustancial de las condiciones de trabajo, falta de abono o retraso en el pago del salario, cambio de la titularidad de la empresa, etc
  3. Despido improcedente o nulo. La indemnización procedente y, en su defecto, 20 días de salario por año de servicio, con el máximo de 12 mensualidades.

Precisiones

  • La indemnización por despido improcedente de un trabajador con relación laboral especial de alta dirección está plenamente sujeta el IRPF.

Tras la sentencia TS 22-4-14, la DGT ha manifestado expresamente que mantiene el criterio de sometimiento pleno al impuesto y a su sistema de retenciones e ingresos a cuenta de la indemnización percibida por rescisión unilateral de la empresa de un contrato de alta dirección. En los supuestos de despido o cese en el ámbito de la relación laboral especial del personal de alta dirección, la DGT ha venido considerando que, al amparo de la sentencia del TS 21-12-95, al no existir ningún límite, ni mínimo ni máximo, de carácter obligatorio respecto a las indemnizaciones del personal de alta dirección, tales indemnizaciones por despido o cese están plenamente sometidas al IRPF y a su sistema de retenciones a cuenta, y la sentencia señalada en primer lugar no desvirtúa el carácter subsidiario que, a falta de pacto, tiene la indemnización que señala el RD 1382/1985, art. 11.1, la cual sigue sin tener carácter obligatorio, por lo que, desde esta perspectiva, la indemnización percibida no estaría exenta sin perjuicio de que se pueda reducir su importe en un 30% cuando tenga una antigüedad superior a dos años. No obstante, la AN 8-3-17, interpreta la referida sentencia del TS 22-4-14 como un cambio de criterio entendiendo que en estos supuestos si existe una cuantía obligatoria, lo que determina la exención hasta dicho importe en el IRPF.

El TEAC 16-1-18 mantiene el criterio del TS, reiterando que la indemnización por el cese de la relación laboral especial de alta dirección no está exenta, dado su carácter pactado, y rechaza la anterior interpretación de la AN, recordando que dicho pronunciamiento ha sido recurrido en casación ante el TS, que consta admitido a trámite.

  • El hecho de que no se hay afirmado un contrato acogido al RD 1382/1985 no es óbice para considerar la posible existencia de una relación laboral especial, debiendo atenderse a las funciones desempeñadas (DGT 14-11-01).

 

Indemnización por cese de la relación laboral especial de alta dirección

El TEAC mantiene el criterio del TS y reitera que la indemnización por el cese de la relación laboral especial de alta dirección no está exenta del IRPF, dado su carácter pactado.

El TEAC mantiene el criterio seguido por numerosa jurisprudencia del Tribunal Supremo según el cual sólo resultan exentas en el IRPF las indemnizaciones por cese laboral que no excedan el límite máximo que, con carácter obligatorio, señale la legislación vigente; y puesto que el RD1382/1985, por el que se regulan los contratos laborales de carácter espacial relativos al personal de alta dirección, no establece ningún límite máximo con carácter obligatorio para las indemnizaciones derivadas de estos contratos, las indemnizaciones que por el cese de este personal se perciban están plenamente sujetas y o exentas del referido impuesto.

En sentido contrario, la AN 8-3-17, apartándose de sus previos pronunciamientos, realizó una interpretación de la sentencia del TS 22-4-14  en el sentido de que la indemnización satisfecha con causa en el cese como personal de alta dirección que, a falta de pacto, señala el referido Real Decreto en caso de extinción del contrato por desistimiento del empresario, reviste carácter obligatorio hasta el límite de siete días de salario por año de trabajo, con el límite de seis mensualidades y, en cuanto indemnización mínima obligatoria, estaría exenta de tributación en esta cuantía.

No obstante, el TEAC no sigue el criterio mantenido por la AN puesto que el referido pronunciamiento ha sido recurrido en casación ante el TS (recurso 2727/2017), que consta admitido a trámite.