91 319 21 76 | 91 319 39 34 asesoria@tadisa.com

La reciente irrupción de las plataformas digitales en el mercado laboral y la todavía escasa respuesta de los tribunales de justicia otorgan un especial protagonismo a la Inspección de trabajo en la lucha contra el fenómeno del falso autónomo.

La sociedad en su conjunto y un mercado laboral en evolución se han topado con un fenómeno inédito: un gran número de trabajadores autónomos, con una rotación elevada, trabajando para empresas que no siguen el modelo tradicional, sino que funcionan a través de aplicaciones y webs, como ha sucedido con plataformas como Deliveroo o Glovo. La cuestión es cómo detectar la existencia de una contratación fraudulenta en este tipo de casos.

El “Plan director por un trabajo digno 2018-2020” ha venido a reforzar la actuación de la Inspección de Trabajo en sus funciones de control, tanto desde el punto de vista de la planificación de las actuaciones como en lo que se refiere al número de visitas en los centros de trabajo, utilizando todas las medidas, incluidas las sancionadoras, que disuadan de tales comportamientos en las empresas.

 La actuación de la inspección se lleva a cabo por tres vías:

  • Control rutinario: el propio trabajador informa a la inspección de su condición de autónomo al requerir la identificación. A partir de aquí, se comprueba que su actividad laboral reúne las características del trabajo autónomo, investigándose los caos en que pudiera ser calificada como de relación laboral por cuenta ajena, en cuyo caso se inicia el correspondiente expediente sancionador.
  • Denuncia previa: se realiza por medio de reclamación directa del trabajador afectado. En estos casos, “la confidencialidad de la denuncia es un principio básico de la actuación inspectora y nunca se revela la identidad del denunciante”.
  • Reclamación de los sindicatos: se produce en aquellos casos en los que el fraude pudiera ser generalizado en una empresa.

Multas de hasta 10.000 euros por trabajador

La Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social califica como infracción grave no haber comunicado o cursado el alta del trabajador en el Régimen General de la Seguridad Social. Por lo tanto, tras la visita de la inspección, si se concluye que el trabajador mantiene un vínculo laboral con la empresa, ésta se enfrenta a una sanción que puede llegar a ser cuantiosa, especialmente para las compañías cuya estructura de personal recae fundamentalmente sobre falsos autónomos. Aquí se aplica el “principio de sanción por trabajador”, y el importe de las multas oscila entre los 3.126 euros a 10.000 euros por cada infracción detectada.

Glovo y Deliveroo, sentencias diferentes

Recientemente, dos juzgados han llegado a conclusiones diferentes sobre hechos y situaciones sustancialmente idénticas en relación con el régimen laboral de los repartidores a domicilio o riders, debido a la diferencia de criterio mantenido en ambos casos. Así, mientras el juzgado de Valencia acoge la tesis de la inspección de trabajo, que califica como laboral la relación entre el trabajador y la empresa Deliveroo, por su parte, la sentencia de un juzgado de Madrid declara que los repartidores que colaboran con Glovo no son falsos autónomos y reconoce su independencia, ya que la relación entre ambas partes no presenta las características de una relación laboral. ¿Por qué se han juzgado de manera diferente dos realidades idénticas? Al parecer, el juzgado de Madrid otorga mucho valor a tres elementos, sin tener en cuenta otros que habrían determinado la existencia de una relación laboral. Primero, hay dos contratos mercantiles (uno de prestación de servicios y otro de Trabajador económicamente dependiente); segundo, la libertad del trabajador para fijar el horario y la jornada; y tercero, la utilización de unos medios propios (teléfono y vehículo motor). Si bien esta sentencia se aparta de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, sobre los elementos determinantes que definen una relación laboral.

Claves del ‘falso autónomo’

Aunque su aparición no es reciente, ni su existencia es exclusiva de un determinado sector de actividad, es cierto que el incremento de su presencia en las nuevas formas de organización social, así como en los nuevos negocios creados a través de plataformas digitales, es significativa.

Según datos publicados por la Encuesta de Población Activa (EPA), existen elementos que permiten intuir la presencia de esta figura en las relaciones mercantiles existentes:

  • Un 5,5% de personas trabajadoras por cuenta propia “no pueden influir ni en el contenido ni en el orden de las tareas”.
  • El 1,6 % comenzaron su actividad “porque su anterior empleador les pidió que trabajara por cuenta propia”.
  • Entre esos mismos, en el 11 % su horario de trabajo “lo deciden sus clientes”; y el 1 % no tienen empleados porque “los clientes quieren que hagan el trabajo ellos mismos”.