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TSJ Burgos 7-6-17, EDJ 129888

​El trabajador, haciendo caso omiso de las advertencias y señales recordando la prohibición de fumar en el centro de trabajo, acudía habitualmente al baño a fumar | En una de esas ocasiones, el trabajador fue reprendido por uno de sus compañeros a lo que el trabajador le mandó callar y le llamó “negro de mierda” diciéndole que se fuese a su país. El trabajador ya había sido sancionado anteriormente con suspensión de empleo y sueldo por insultar y empujar a un compañero. En otra ocasión, fue apercibido por dirigirse inapropiadamente a sus compañeros. Ahora, la empresa le impone la máxima sanción de despido por una infracción muy grave recogida en el convenio colectivo.

El trabajador presenta demanda de despido que la sentencia de instancia desestima declarando el despido procedente. El trabajador recurre en suplicación.

Según el TSJ Burgos, basta que exista alguna de las causas previstas legal o contractualmente para que el empleador pueda despedir al trabajador. No obstante el Juez ha de realizar un juicio de valor sobre la gravedad y culpabilidad de las faltas alegadas y para ello, debe examinar la adecuación de las conductas imputadas a la descripción de las faltas que se recogen en la ley o en el convenio. Si los incumplimientos no encajan en los supuestos tipificados como falta muy grave, debe declarar la improcedencia del despido por haber sido calificada la falta inadecuadamente por el empresario.

En el caso analizado, las acciones se encuadran en la indisciplina o desobediencia y la transgresión de la buena fe enumeradas por el ET art.54.1 como causas de despido. Además, de la literalidad del convenio se desprende que está prohibido fumar en todas las instalaciones de la empresa, entendiendo como tales, entre otras, los baños. Por otro lado, se acredita la existencia de una ofensa verbal discriminatoria por razón de raza como es llamar al compañero “negro de mierda” vulnerando los más elementales principios de respeto en las relaciones laborales que deben existir en un estado de convivencia siendo una falta muy grave del art.66 del Convenio Colectivo.

Estando las dos conductas tipificadas como faltas muy graves en el convenio colectivo, la sanción de despido es adecuada a los hechos cometidos. Por ello, el TSJ Burgos desestima el recurso y, confirmando la sentencia de instancia, declara la procedencia del despido disciplinario.​