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El 10-6-2003, una trabajadora suscribió un contrato de obra o servicio con una empresa de telemarketing, cuyo objeto era una campaña de atención telefónica para una empresa cliente. El servicio entre las empresas se había contratado mediante contrato mercantil celebrado inicialmente el 15/12/1998 produciéndose novaciones posteriores el 1/4/2004 y en agosto de 2009. Finalizada la campaña de marketing, la empresa comunica a la trabajadora la finalización de su relación laboral por fin de contrato, con efectos de 31/12/13, decisión frente a la que la trabajadora presenta demanda de despido. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, revocando la sentencia de instancia desestimatoria, declara que la finalización del contrato a la terminación de la contrata no es razón suficientemente justificada para la extinción del contrato, por lo que tal decisión constituye un despido improcedente. La empresa recurre en casación para la unificación de doctrina, sosteniendo que es posible mantener la temporalidad del vínculo laboral durante todo el tiempo en que dure la contrata según establece la doctrina sentada en la TS 18-6-08.

La cuestión que se plantea es si es lícita la extinción de un contrato para obra o servicio determinado a raíz de la finalización de la contrata que lo motivaba y que había sido objeto de varias renovaciones.

El TS ha venido aceptando la licitud de la vinculación del contrato para obra o servicio a la duración de las contratas extendiéndose su duración por el tiempo que abarca la contrata, siempre que no medie fraude interpositorio (TS 20-2-18). En este sentido, se ha señalado que, mientras el mismo contratista sea titular de la contrata, bien por prórroga o por nueva adjudicación, no puede entenderse que haya llegado a su término la relación laboral.

No obstante, debe tenerse en cuenta que, en cualquier caso, se deben mantener todos los elementos básicos que naturalizan este tipo de contratos de duración determinada, para evitar el abuso de este tipo de contratación temporal. Para la validez del contrato para obra o servicio determinado, deben concurrir simultáneamente los siguientes requisitos (TS 27-4-18):

  • que la obra o servicio que constituye su objeto presente autonomía y sustantividad propia dentro de la actividad laboral de la empresa;
  • que su ejecución, aunque limitada en el tiempo, sea en principio de duración incierta;
  • que se especifique e identifique en el contrato, con precisión y claridad la obra o servicio que constituye su objeto;
  • que en el desarrollo de la relación laboral, el trabajador sea normalmente ocupado en la ejecución de aquella o en el cumplimiento de este y no en tareas distintas.

Cuando el contrato de obra o servicio determinado está vinculado a una contrata de duración inusual y particularmente larga (14 años en el supuesto analizado), debido a prórrogas y novaciones de la misma, su objeto pierde autonomía y sustantividad propias y se convierte con el paso de los años en actividad normal y permanente de la empresa contratista. La causa que habilitaba la contratación temporal deja de existir y el cumplimiento de la condición resolutoria se pospone indefinidamente, lo que da lugar a la novación de los contratos temporales en indefinidos.

Por ello, el TS desestima el recurso de casación para la unificación de doctrina y declara la firmeza de la sentencia recurrida que reconoció la improcedencia del despido.

NOTA
1) En el mismo sentido: TS 19-7-18, TS 19-7-18 y TS 19-7-18.
2) Las sentencias resuelven supuestos regulados al amparo de la redacción del art.15.1.a del ET anterior al RDL 10/2010, momento en el que no se establecía una duración máxima del contrato de obra o servicio determinado. Actualmente la duración máxima del contrato de obra o servicio es de 3 años ampliable hasta 12 meses más por convenio colectivo.

Sentencia del Tribunal Supremo de 19-7-18